La bandera que es señal de vida

banderacubana-maisí
Foto: Tomada del Facebook de Lisy Febles.

Fue el único estandarte que creyeron los haría visibles. La bandera que levantaron en señal de vida y, por qué no, de victoria. Porque cuando se pierde “el techo”, las ropas y los recuerdos —aquellos que atesoramos hasta que el viento se empeña en volar muy fuerte—, quedar en pie es un triunfo.

Imaginaron que el hogar se tornaría en desierto. Pero el alma nunca. Allí, en la mochila que guardó algo de comer para el niño, los ahorritos, las pastillas por si el dolor de cabeza apretaba y los carné de identidad, estaba la bandera: previsora señal de que la Patria no se olvida.

En Maisí, una familia no se dejó vencer, ni dejó perder la bandera de la escuelita que quedaba enfrente de la casa, conjeturo yo. Porque la imagen aérea de este trozo de tierra tiene muchas historias que contar: los banquitos inertes, el sillón recuperado o los trozos de madera y zinc puestos en fila, listos para levantarse otra vez.

Gente linda “del pueblo que todavía huele a barro”, que logran sorprender y hacer el gesto, que es elogio oportuno a ese símbolo supremo que nos pertenece a todos y que no es de nadie.

banderacubana-maisí
Foto: Tomada del Facebook de Lisy Febles.

“Sara, sin ir más lejos”, homenaje a una trovadora cubana en Pakistán

Foto: Sultan Bashir
Fotos: Sultan Bashir Photojournalist

En ocasión del Día de la Cultura Cubana y el aniversario 60 de relaciones diplomáticas entre Cuba y Pakistán fue inaugurada en Islamabad la exposición “Sara, sin ir más lejos”.

La muestra está compuesta por 30 grabados de diferentes artistas cubanos, expuestos por primera vez en enero de este año en el Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana, para rendir tributo a una de las trovadoras más reconocidas de la Isla caribeña, Sara González.

Foto: Sultan Bashir

La ceremonia de apertura la presidieron el Senador pakistaní Mushahid Hussain Syed y el Embajador de Cuba, Jesús Zenén Buergo Concepción.

El diplomático cubano aseguró: “Es un gran honor para mí poder presentar, por primera vez en Pakistán, una exhibición de 30 artistas plásticos cubanos, que rinde homenaje a una gran músico y cantante, fundadora de la Nueva Trova y Orden Félix Varela.

“Mucho más gratificante es hacerlo cuando conmemoramos el Día de la Cultura Cubana y el aniversario 60 del establecimiento de relaciones diplomáticas entre la República de Cuba y la República Islámica de Pakistán”, precisó el Embajador.

“Sara: sin ir más lejos”, en esta oportunidad bajo la curaduría de Liudmila López Domínguez, cuenta con obras de los premios nacionales de artes pláticas Nelson Domínguez y Roberto Fabelo, así como de los imprescindibles Eduardo Roca (Choco), Flora Fong, Ernesto García Peña, Alicia Leal, Diana Balboa, entre otros.

Foto: Sultan BashirLiudmila López, curadora y autora de la obra “Son de tacón” afirmó: “Este es un proyecto al cual tuve el gran honor de ser invitada y que hoy traigo a Pakistán para honrar a una mujer que le cantó a la vida, a los amigos, a los héroes…

“A Sara González no se le puede atrapar en un trozo de papel, solo se le puede homenajear”, confesó la artista.

“Ghost Poster”: Exposición de carteles de cine cubano en Pakistán

12049304_10207967701975464_1869642911793872250_nLa exposición de carteles de cine cubano “Ghost Poster” fue inaugurada este sábado en Islamabad, por la artista de la plástica y directora del Estudio-Taller Babalú Ayé, Liudmila López Domínguez.

La muestra la conforman 25 serigrafías -de igual número de artistas y diseñadores de la Isla- inspiradas en proyectos fílmicos que nunca lograron concretarse sobre el celuloide.

A la exhibición asistieron el Embajador de Cuba en Pakistán, Jesús Zenén Buergo Concepción, sus homólogos de Brasil, España, Portugal y Austria, así como otros miembros del cuerpo diplomático acreditado en el país.

Mediante su acción curatorial, Liudmila no solo logra introducir al público de esta región de Asia Sur en la producción artística de carteles para el cine cubano, sino que a decir del Embajador Jesús Zenén Buergo: “Se convierte en la pionera de las artes plásticas de Cuba en Pakistán”, señaló el diplomático.

“Ghost Poster” es el resultado de un proyecto que dirigió Agapito Martínez en el año 2008, del cual López Domíguez formó parte con el cartel “Paranoias Luly” y que ahora pone a disposición de los amantes del arte en su casa-galería de Islamabad.

12049472_10207967704935538_5567055788421055200_nQuienes visiten la muestra también podrán disfrutar de una selección de la obra más reciente de Liudmila, que incluye serigrafías, litografías, calcografías y esculturas en cera y bronce, donde el calzado femenino es el protagonista, pues a esta artista cubana se le conoce internacionalmente como “la Zapatera prodigiosa”.

La economía no cree en fanfarria

stop

La prensa cubana trae este jueves un titular que me ha dejado atónita. Un diario ha despertado a los cubanos asegurándole que la “Economía cubana comienza a apretar el acelerador”.

Ayer, el General Presidente dijo en su discurso en la Asamblea Nacional: “Ciertamente ha podido revertirse la tendencia a la desaceleración del crecimiento del Producto Interno Bruto —conocido por las siglas PIB— que se manifestó en años recientes.  Hasta el 30 de junio el PIB creció un 4,7% y estimamos que al concluir el año quedará en el entorno del 4%.  Y esto es muy bueno, teniendo en cuenta que en el pasado año solo crecimos un 1%; no obstante, para lograr este 4% esperado, hay que trabajar duro y con mucha disciplina, sobre todo en el orden económico como señalaba el ministro de Economía, Marino Murillo”.

Las líneas resaltadas en negrita son más que claras, así como el discurso completo. Hablando en buen cubano: el conductor tiene el combustible justo para llegar a la meta, no quiere especular ni crear falsas expectativas, le ha dicho a los pasajeros que solo si se ajustan al recorrido podrán cumplir con el programa diseñado para el día.

A los cubanos nos gusta especular, pero con el plato de comida nuestro de cada día NO, y eso es la economía para los lectores dentro de la Isla, siempre antecedido por un sinnúmero de cuentas diarias donde la lista debe dar con el billete.

Despertar el interés del lector por la noticia no nos pude llevar a crear, porque ingenioso sí es, un titular triunfalista. Que se haya revertido la tendencia a la desaceleración del crecimiento de la economía cubana no quiere decir que hayamos comenzado a apretar el acelerador, una cosa no lleva a la otra.

La ciencia “que estudia los recursos, la creación de riqueza y la producción, distribución y consumo de bienes y servicios, para satisfacer las necesidades humanas” no cree en el impresionismo. En fin, que la noticia es buena pero, ¡cuidadooooo!, hay que ser cautelosos y continuar “a nuestro ritmo”. La economía no cree en fanfarria y la prensa… tampoco debería.

Islamabad, según nuestros propios instintos…

OLYMPUS DIGITAL CAMERAEl calor de la tarde tuvo que arrancarme de la cama para dejar atrás el cansancio de más de 20 horas de vuelo. Era día de elecciones. Los ciudadanos de la República Islámica de Pakistán hacían historia, por primera vez los votos destronaban un Gobierno y no las armas.

Sin embargo, un concierto de tiros le puso banda sonora a la noche. Por un momento llegaron a atemorizarme, era demasiado pronto para descubrir que descargar balas contra el cielo es la mejor forma de festejar por estas tierras.

Hasta pasada la media noche, simpatizantes del partido ganador dispararon victoria por todos lados. Dormíamos ajenos a una alegría que para mí era incierta, pues aquella fue nuestra primera noche en Islamabad.

Al despertar, no se nos ocurrió nada mejor que salir a la calle, mapa en mano y persiguiendo nuestros propios instintos, porque ya sabíamos que acá los guías no siempre te guían.

Islamabad es la capital de Pakistán, situada en la meseta de Potwar, al norte del país. Salvaguardada por las “Margallas”, elevación montañosa que acordona la ciudad, extensión menor de los Himalayas y horizonte de orientación para el recién llegado. “Recuerden siempre: Si están perdidos, pártele pa´ arriba a las Margallas y ya se orientarán”, nos aconsejó un amigo antes de partir de la Isla.

Esta urbe político-administrativa fue construida durante la década de los ´60, es tan joven y está tan bien planificada que desde las montañas presume de un diseño urbanístico tan meticulosamente cuadriculado como el cuaderno de un escolar.

El objetivo de su nacimiento fue reemplazar a Karachi como capital pakistaní, allí se había concentrado todo el desarrollo comercial del país y el presidente Ayub Khan quiso hacer una distribución más equitativa de los recursos de la nación. No obstante, el real Pakistán quedó a tan sólo 14 km de ella, pues Islamabad es el epicentro político y diplomático del país, pero no el sociocultural.

Es una capital moderna, dentro de lo posible, y muy limpia, especialmente si se le compara con el resto de urbes pakistaníes. Está dividida en sectores (F-1, G-5, F-7, G-10, etc.), que a simple vista parecen manzanas, pero no lo son, éstas desbordan las longitudes de las que habitualmente conocemos en América Latina.

Estudiantes saliendo de un colegio de niñas en Islamabad
Niñas saliendo de un colegio en Islamabad

Dentro de cada una de las gigantescas “cuadras” hay calles residenciales, áreas comerciales y de recreo; un colegio para niñas y otro para niños, convenientemente distanciados, justo a los extremos de cada sector.

Al final del día llegamos a la edificación más notable de Islamabad: la Mezquita Al- Faisal, conocida por su diseño (del arquitecto turco Vedat Dalokay) y sus enormes dimensiones, una de las más grandes de Asia. Cuyo nombre se debe, nunca mejor dicho, a que el coste de la obra (más de 130 millones de riales saudíes, equivalentes a unos 120 millones de dólares) fue donado por el Rey Faisal bin Abdul-Aziz de Arabia Saudita. Su construcción duró 10 años (1976-1986) y se concluyó hace 28.

El sol todavía hacía arder la tierra, pero ya era hora de regresar a casa. Sin embargo, Islamabad tiene para más y tendré que descubrirlo para contarlo otro día, porque los que llegan a este sitio y conocen a quienes lo habitan, sus miradas indiscretas e inocentemente curiosas, sus costumbres, heridas y pasiones tienen el derecho de ver, oír y contar.

Al- Faisal, una de las mezquitas más grandes de Asia

Al-Faisal, una de las mezquitas más grandes de Asia

“Al- Faisal” desde las Margallas
“Al- Faisal” desde las Margallas

Islamabad está dividida en sectores